Es una técnica quirúrgica que se realiza a través de pequeñas incisiones para tratar enfermedades de los órganos pélvicos.
Procedimiento
- El médico realiza una incisión de aproximadamente 5 milímetros por debajo del ombligo
- Insufla dióxido de carbono en el abdomen para ver los órganos más fácilmente
- Introduce un laparoscopio, un instrumento con una cámara y luz, para observar los órganos
Beneficios:
- Menos tiempo de hospitalización
- Menos dolor e incomodidades
- Mayor precisión
- Menos riesgo de infección
- Cicatrices casi inexistentes.
Patologías que puede tratar
- Histerectomia
- Miomectomía
- Quistes de Ovario
- Endometriosis
- Embarazo Hectópico